En la selva central del Perú viven los nomatsiguenga. Llegamos a vivir con ellos.
El campo no es el lugar donde «hacemos misiones». Es el lugar donde vivimos — con nuestra familia, nuestros vecinos, los mismos ruidos y las mismas preguntas que ellos.
La Base Misionera Antioquia (BMA) es una comunidad de familias misioneras ubicada cerca del pueblo nomatsiguenga, en la selva central del Perú. No es una base de operaciones ni un punto de paso: es nuestro hogar.
Llegamos en 2025 con nuestros hijos. Lo que encontramos fue un pueblo con idioma propio, historia propia y un trabajo de desarrollo de la lengua ya en marcha — en el que Miriam ahora participa de cerca.
≈ 11.000
personas del pueblo nomatsiguenga (Censo 2017)
2025
año en que la familia Rosas Maya llegó a la BMA
Valle de
Pangoa
provincia de Satipo, región Junín — y en ningún otro lugar
Una comunidad pensada para que el trabajo en campo no sea soledad.
La Base Misionera Antioquia existe desde hace décadas. Es una comunidad de familias de distintas organizaciones que viven juntas, cerca de las comunidades nomatsiguenga, con un propósito compartido: que este pueblo tenga la Biblia en su idioma y los recursos para seguir desarrollando su lengua.
Vivir en la BMA no es vivir aislado: es vivir en comunidad, con vecinos de distintos países, escuela para los hijos, y la selva al frente. Una vida normal en un contexto nada ordinario.


Un idioma que todavía late.
Los nomatsiguenga son un pueblo amazónico de la familia lingüística arawak. Viven únicamente en el Valle de Pangoa, en la provincia de Satipo, región Junín — en la cuenca del Pangoa y sus afluentes. No están en ningún otro lugar del Perú. Comparten territorio con vecinos como los asháninka y los matsigenka, pero son un pueblo distinto, con su propia lengua e historia.
El nomatsiguenga es una lengua viva, con hablantes jóvenes y canciones propias, aunque hoy se considera vulnerable. Por eso el trabajo de desarrollo de la lengua importa: lo que Miriam hace en la BMA es la parte que ayuda a que la comunidad misma sostenga su idioma — los materiales de alfabetización, los talleres, los líderes locales que aprenden a leer y a enseñar en su propia lengua.
Para Pepe, pucallpino de la Amazonía peruana, este contexto no es ajeno. Sabe lo que es crecer entre dos mundos, y eso cambia la manera en que escucha y acompaña.
Aprender a leer en tu propio idioma es recuperar una parte de ti.
El trabajo de Miriam con los nomatsiguenga empieza en lo más concreto: enseñar a leer y a escribir en nomatsiguenga. No en castellano. En el idioma que ya hablan, que ya piensan, que ya sueñan.
Eso pide materiales que no existían — cartillas, libros de lectura, glosarios — y talleres donde la comunidad misma aprende a enseñar a otros. Porque el objetivo no es crear dependencia de los misioneros: es crear capacidad local.
Producción de materiales de pre-lectura y lectura inicial en nomatsiguenga
Talleres de alfabetización con adultos de la comunidad
Formación de maestros locales en metodología bilingüe
Colaboración con el equipo LD de SIL para América del Sur

Conocer no es suficiente. Pero es el primer paso.
Lo que pasa en la BMA pasa también en Colombia, en Brasil, en México. Cada persona que ora, que da o que comparte lo que hacemos es parte de esa red. Hay un lugar para ti aquí.
Participa