¿Cómo llegó un peruano de la selva a casarse con una mexicana de Morelos?
La primera vez que nuestros pasaportes estuvieron juntos en la misma mochila, todavía no éramos familia. Éramos dos personas del mismo idioma con costumbres suficientemente distintas como para confundirnos varias veces al día — «ahorita» no significa lo mismo en Perú que en México, y eso es apenas el principio.
Lo que sí teníamos en común, desde antes de conocernos, era una pregunta que ninguno de los dos lograba sacudirse: ¿por qué hay pueblos enteros que no tienen una sola página de la Biblia en su propio idioma? Cada uno llegó a esa pregunta por su cuenta. En algún punto, los dos caminos resultaron ser el mismo.
2025: llegamos a la BMA
Miriam y yo habíamos visitado la comunidad el año anterior, buscando una respuesta más clara de Dios sobre si era el pueblo al que debíamos servir más de cerca. La respuesta llegó, y en 2025 empacamos — bastante más que las tres maletas con las que empecé hace años.
La BMA es una comunidad de familias misioneras que viven, trabajan y se equivocan juntas, cerca del pueblo nomatsiguenga. Desde que llegamos, el campo y la red dejaron de ser dos mundos separados.
Conoce el campo